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Citado en el libro "De qué hablo cuando hablo de correr" H. Murakami

viernes, 22 de mayo de 2015

Pruebas externas.

Estamos finalizando el curso escolar y como todos los padres, ando haciendo equilibrios en la agenda para asistir a todos los eventos, que según me comunica el colegio de mis hijas, tendrán lugar en el plazo de 1 mes. Actuaciones musicales, de teatro, competiciones deportivas, graduaciones, idiomas etc.
No sé si seré una madre "tigre", "helicóptero" o simplemente una madre feliz de serlo, pero lo cierto es que casi nada en esta vida me ha parecido más apasionante que la aventura de ver aprender a mis hijas. Nada tan asombroso como descubrir sus avances, sus miedos, sus pequeños pasos y su capacidad para maravillarse ante lo que el mundo les ofrece. Ser madre, y en esto coincido plenamente con mi marido padre de mis hijas, me hizo comprender en toda su profundidad cuál era mi prioridad en la vida, para qué me esforzaba realmente y qué sentido tenía tratar de hacer de este mundo un lugar mejor.
Ser madre te permite ver a tu hijo, en la cara de otros muchos hijos y transforma a la infancia impersonal en pequeños rostros muy cercanos. No creo que sea imprescindible pasar por la vivencia directa de la maternidad para sentirlo así, pero desde luego, en mi caso fue un proceso inevitable e incuestionable.
Y todos estos rodeos para iniciar una reflexión personal y nada experta, sobre uno de esos "acontecimientos" del mes de mayo: las pruebas externas de evaluación.

Ya en abril leí artículos como éste, en el que alguna asociación de padres, manifestaba su reticencia a realizar la prueba de 3º de primaria. Alegaban falta de información sobre lo que se haría con los resultados de la prueba, si afectaría al expediente académico de sus hijos etc, e incluso facilitaba a los padres que tuvieran dudas, un modelo de "justificante" para negarse a que sus hijos realizasen dichas pruebas, si así lo consideraban oportuno.

No entraré a valorar lo que dicha actitud me sugiere, pero lo que sí es indiscutible es que hace falta mucha transparencia por parte de los agentes implicados y mucha pedagogía por parte de los que sí saben de estas cosas.
Mi hija mayor ha realizado una de estas pruebas recientemente. Yo recibí un email del centro escolar avisándome de la fecha, del carácter censal y obligatorio de la misma y de los fines perseguidos con ella: 
"obtener información del grado de adquisición por parte de los alumnos/as de los conocimientos y destrezas considerados indispensables para continuar con éxito la Educación Secundaria, orientar a la Consejería de educación...y a los propios centros de la eficacia de sus planes y acciones educativas y orientar a los centros para organizar planes de mejora dirigidos a garantizar que todos los alumnos adquieran los conocimientos y competencias correspondientes a la Educación primaria.
Los resultados de dicha prueba, de los que serán uds debidamente informados, no tienen incidencia académica, pero sí se consignarán en el Expediente Académico y en el Historial Académico del alumno."

En tres ocasiones he discutido - o sentido deseos de hacerlo - sobre este tema con personas muy distintas. Un taxista encantador que se negaba a permitir que su hijo hiciera las pruebas, una madre que deseaba que su hija pasara el fin de semana preparando ese examen "tan importante" que tenían en puertas, y un joven con inquietudes políticas e intelectuales sobre la mejora de la educación.
Y pensaba en esas asociaciones de padres que tienen dudas y se resisten, y pensaba, también en la reciente "Premio Princesa de Asturias 2015 en ciencias Sociales" (qué bonita treta del destino, o no, que el primer "princesa" sea para una investigadorA).

En los tres casos dije, o deseé decir, lo mismo: no se puntúa al chiquillo, se evalúa el sistema. En todas las ocasiones, la misma reticencia: "sí, pero".
Sí pero, se consigna en el Expediente Académico. Sí pero, los resultados obtenidos por nuestros hijos nos serán debidamente notificados. Sí pero, la publicación de resultados podría segregar al mostrar puntos de concentración de alumnos por encima/debajo de la media requerida...

Personalmente entiendo todas esas dudas. Yo no las tengo, pero veo que no está de más evitar, en la medida de lo posible, que se produzcan: dando información y estudiando qué mejoras podrían evitar consecuencias indeseables sin perjudicar el objetivo principal.
Tal y como se muestra en este artículo, evaluar, mejora. Conocer, nos permite rectificar a tiempo. Saber que lo estamos haciendo bien, nos estimula a seguir mejorando. Y los beneficiados de este examen ante nosotros mismos, no son otros que nuestros hijos.
Tal vez sea ingenua, pero deseo que evalúen el sistema, y si para hacerlo han de preguntarle a mis hijas lo que saben, hágase.
No necesito saber cómo han hecho la prueba mis hijas. No serviría, probablemente, para nada más que halagarme la vanidad. Las tareas diarias del colegio, los trabajos y ellas mismas, me muestran a diario, que la cosa se desarrolla con normalidad.

Respeto a los padres que desean conocer esos resultados concretos y a los que no desean que sus hijos pasen las pruebas, pero a ninguno de los dos los comprendía, hasta que leí el final del e-mail sobre el Expediente y el Historial Académico. Sigo creyendo en la buena fe del sistema educativo como único principio regulador, pero entiendo que esas palabras siembren dudas en muchas familias.

Y digo yo  ¿no sería posible volver esos datos anónimos, como hacen las empresas de telecomunicaciones con el ingente volumen de datos que manejan, para extraer otro tipo de información? ¿Por qué necesitamos que esos resultados vayan ligados a un niño concreto? ¿Por qué como padres, queremos saber que nuestro cole es el mejor o nuestro niño el más listo? Y sobre todo ¿Por qué nos resistimos a averiguar si estamos fallando en algo?

martes, 12 de mayo de 2015

La chica que quiso escribir una novela del oeste. Presentación de "Españopoly"


Eva Belmonte (izda) y Lucía Méndez (dcha)  minutos antes de la presentación de "Españopoly". Madrid 11/05/2015

Tengo el libro junto al teclado, "Españopoly" se llama. Esdrújula o llana, como cada cual pronuncie "Monopoly", escrito por Eva Belmonte - @evabelmonte -  y publicado por Ariel.
Tiene una dedicatoria preciosa. Para leerla tenía que esperar a llegar a casa pero no lo hice, la leí en el metro. Libros con dedicatoria. De ésas de las de regocijarse.

Si piensas que la presentación de un libro puede ser una delicia, estás en lo cierto. Ésta lo fue, desde el primer momento, en que el editor dedicó el mejor elogio que este tipo de libro puede recibir - "todos los datos que aparecen en el libro están perfectamente documentados" - hasta el último, cuando llegaron las cervezas y las conversaciones en el Irish Rover.

Cogió el micro Lucía Méndez y explicó que "Españopoly", debía ser un libro de barra de bar porque había sacado al escenario la realidad, poniendo fechas, nombres y cargos. Demostrando seriedad, rigor y todo lo que cabe exigir a un periodista.
Recorrió brevemente, algunos de sus capítulos: la Grandeza de España (o cómo a algunos no les basta con ser empresarios y tener éxito, sino que además quieren ser aristócratas), el caso Cañete en la UE, (o cómo resultó que el nivel de exigencia, que fue suficiente para España, no sirvió ante la Unión Europea) o las Cajas rescatadas (agujeros negros sobre los que la sociedad aún no ha hecho catarsis). Habló Lucía, de la sociedad civil harta, de 15M-paRato, de UPyD, de asociaciones como HayDerecho y Civio entre otros y animó a Eva a que perseverara, porque tal vez un día lograría encontrar respuesta a esas cosas que aún desea saber.

[¿Cuánto perdonaron los bancos a los partidos políticos?¿Con quién se reúnen los ministros antes de elaborar un Proyecto de Ley? Y... ¿Cuándo entró Aznar en Endesa?]

Terminó con elegancia y humildad: reconociendo a la persona y a la profesional.

"Es fácil ser una periodista como yo. Lo difícil es ser como Eva, que tras quedarse en paro se reinventó y logró sacar la inspiración del BOE. (Eva) No conozco a tu padre, pero seguro que está muy orgulloso de ti."

Y en ese ambiente un poco de corazón encogido, tomó la palabra y la pantalla, Mauro Entrialgo - @Tyrexito "dibujante, entre otras cosas" - con ocho metáforas visuales que reflejan lo que podríamos encontrar dentro del libro. Fueron ocho y no siete ni seis, sencillamente, porque había cogido un DIN-A3 y lo había dividido por la mitad y otra vez por la mitad y, de nuevo, otra vez por la mitad.
Mientras yo tomaba notas y sacaba fotografías de la pantalla donde iban apareciendo una tras otra las metáforas, el resto del público jugaba al bingo a traición. Sí, al Españobingo, buscando entre las palabras de Lucía, Eva o Mauro cosas como: "venado", "Indulto", "Tribunal Constitucional", "Koplowitz" y "Ley de Contratos del Sector Público" para cantar línea.
Metáforas visuales de Mauro Entrialgo (*)
Podemos encontrar Tragicomedia en cualquiera de las historias que relata Eva. Primero te ríes de la anécdota, luego lo piensas y te quedas "acongojado" de lo que ocurre en tu país. También hay Historia, pero no la tradicional de los triunfadores, ni siquiera la intrahistoria de los pobres, lo que surge es la historia ignorada de los poderosos. E Instrucciones, tan poco útiles para la vida de cualquiera como podrían serlo las de un acelerador de partículas, pero que te permitirán entender frases como "yo no soy marqués porque mi padre no quiso pagar". La cuarta metáfora es un Directorio como todos, lleno de nombres. Un índice onomástico, que gracias a que los poderosos suelen variar poco a lo largo de los años, hará que asocies nombres y anécdotas cuando escuches las noticias. Le siguen la Objetividad, - están todas las fuentes - y las Señales que nos dirán dónde mirar en el maremágnum de información que recibimos cada día, para acabar, cómo no, en la Política - en este punto aclaró entre risas, que el dibujo representaba a una mujer cantando una canción protesta - que no es hablar de los dirigentes, sino interesarse por las cosas del gobierno de un país. Este libro es así, dijo, utiliza la transparencia como forma de animarnos a reaccionar. Y al final, ¿hay tesis?

"Cada uno de nosotros es bueno en algo, es en ese algo donde tiene que meter caña", le respondió Eva, que solo aspira a que cuando se produzca un debate público, sea cual sea el objeto de discusión, se base en hechos. Simplemente saber cómo funciona la Administración Pública, porque solo así podremos proponer mejoras.

Eva, la chica que quiso escribir una novela del oeste, (incluso tenía preparada una anécdota de "Los siete magníficos" pero acabó eliminada. Los vaqueros que salvan al pueblo mexicano - pero, ¿y el resto? -  de los "malosos", fueron sustituidos por el tablero del monopoly y la tarjeta del montón "Suerte" que te permite quedar libre de la cárcel) también tiene deseos raros como por ejemplo, denunciar todos los pliegos de contratos que son abiertamente ilegales.
Y es que sí, es rara, en el sentido más estupendo de la palabra. (**) 


(*) Las imágenes de estas metáforas visuales no hacen justicia a las originales. Eran mucho mejores, pero mi ángulo no era bueno y (¡ay!) tampoco la fotógrafa. Confío en que Mauro me perdone por las modificaciones intruducidas en la presentación de sus dibujos.
(**) La frase desgraciadamente no es mía, se la acabo de robar a Kiko LLaneras (@Kikollan).

miércoles, 6 de mayo de 2015

Un Poema

Este es Kevin Kantor - @Kevin_Kantor -  recitando su poema: "People You May Know".

Es la frase con la que Facebook te sugiere cuentas que podría interesarte seguir. Entre esas personas que "puede que conozcas", estaba su violador.

Desgarrador, espectacular y atroz.
Ver al monstruo tener una vida, amigos, sonreír. Contarlo a ritmo de click. Terminar con tu propia lista de personas que sí conoces.

¡Bravo Kevin, bravísimo!



"Every day I write a poem titled ‘Tomorrow’
It is a handwritten list of The people I know

That love me

And I make sure

to put my own name at the top."

domingo, 3 de mayo de 2015

Mira, una madre. (Pequeño homenaje a Paloma Pastor)

Eran las seis y cuarenta minutos de la tarde del día 22 de abril de 2015.

Los grandes acontecimientos en la vida, a veces, tienen hora exacta. Como cuando nacen tus hijas, cuando fallecen tus seres queridos, cuando pierdes de vista a tu niño, y cuando un policía municipal aparece con él en brazos.

El día 22 de abril, reunidos en Comisión, (página 19) los diputados se pusieron de acuerdo. Por unanimidad y tras un pequeño debate, dijeron que sí, que estaba mal hecho lo que se hacía, que las consecuencias eran indeseables y la rectificación oportuna, justa y beneficiosa para todos.

Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados nº 796 Página 24

Hace aproximadamente un año tuve la suerte de conocer a Paloma Pastor -  -  y a su amiga Maribela Gutiérrez. No hacía mucho del éxito de la PNL de libros de texto, y surgió la oportunidad de encontrarnos e intercambiar experiencias vividas. Paloma estaba en plena pelea para cambiar uno de esos embrollos administrativos que tienen consecuencias desastrosas en la vida de las personas.

Paloma me abrumó.
Con su hablar educado y sereno me contó una historia que ninguna madre desea vivir.

Un 29 de diciembre de hace 3 años, en un paseo familiar por el campo en Soria, su hijo Mahesh desapareció de su vista. Era la 1 de la tarde cuando, aterrorizados, llamaron al 112, y todos, policía nacional, municipal, guardia civil, vecinos y amigos, se echaron al monte en su búsqueda. A medida que las horas pasaban y se acercaba la noche, Paloma y José Miguel, padres de Mahesh, se desesperaban. A las 5 y media, Sebas, un policía municipal, apareció con el niño en brazos.
Fue llevado inmediatamente al hospital de Soria. Además de varias fracturas, Mahesh tenía un derrame cerebral, su estado era crítico y dado que el hospital de Soria no tenía servicio de neurocirugía, lo trasladaron en una UVI móvil a Madrid, al hospital "Niño Jesús".
Sobrevivió al traslado y a la crisis del día 31, esa noche tan larga en la que los médicos miraban a los padres y les hacían gestos levantando el pulgar "esto va bien, esto va bien".

El milagro de la sanidad española les devolvió vivo a su hijo. Esto, probablemente, no habría sido posible hace unos años. Mahesh salió del hospital en el mes de marzo, en silla de ruedas, sin ser capaz de reconocer a sus padres, apenas hablando y utilizando pañal.
A sus padres les entregaron un listado de centros donde proseguir los cuidados que necesitaba Mahesh: rehabilitación.
En ese listado solo había un centro público, el CEADAC, y varios privados. Por desgracia, el CEADAC (centro de referencia estatal de atención al daño cerebral) depende del IMSERSO y por lo tanto solo atiende pacientes mayores de 16 años.
Paloma y José Miguel se dirigieron entonces al hospital Beata María Ana.

Hoy tras algo más de 2 años de rehabilitación multidisciplinar, Mahesh, camina, corretea, juega, escribe, habla perfectamente, ha recuperado gran parte de su memoria, es autónomo y mejora cada día su atención y en consecuencia, avanza en su aprendizaje.

Si hace unos años, salvar la vida de Mahesh habría sido imposible, también lo habría sido estos maravillosos logros.

Paloma y José Miguel cubrieron los gastos y no se quedaron ahí: decidieron intentar cambiar las cosas.

En los casos como el de Mahesh, acceder al tratamiento de neurorrehabilitación es la diferencia entre poder asistir al colegio, jugar en la nieve, ir al baño solo, aprender...y no poder hacerlo.
Su colegio, público, se ha volcado con él, asiste a clase por las mañanas y por las tardes, tres días en semana, acude a su rehabilitación. Para seguir mejorando, porque cada día lo hace, lo sigue haciendo.

Recuerdo que Paloma me contaba que había hecho los números, que había asistido a congresos de neurocirugía, que además de bueno, era rentable para la sociedad. Paloma tenía preparados todos los argumentos para convencer a los racionales, a los prácticos, a los del corazón compasivo y a los indiferentes.

El jueves 30 de abril se publicó el Diario de Sesiones que os he enlazado arriba. Leed el debate, merece la pena ver cómo gracias a la habilidad, esfuerzo y tenacidad de Paloma, se ha producido uno de esos momentos mágicos, en los que uno se siente un poco orgulloso de sus parlamentarios.
En su día me enfadé con CiU, entre otros, por entender que no habían sido capaces de superar sus intereses particulares en aras de un interés superior. Hoy, reconozco y celebro su labor, realizada a través de la diputada Tarruella Tomás, porque desde el 22 de abril, todos los padres de España tenemos un motivo más para sentirnos seguros.

 José Miguel, Paloma, Surya, Mahesh y su perra Hampa
Hoy es el día de la madre. Como madre de dos niñas pequeñas, quisiera ofrecer este post como pequeño homenaje a Paloma. Porque sé que lo que ha hecho, protege y cuida, también, a mis hijas.

Gracias Paloma. Feliz día de la madre.

PD: Paloma no ha querido aparecer sola en la foto que le pedí. Ahí la tenéis, con su maravillosa familia, dice que es una labor de todos.

sábado, 2 de mayo de 2015

Una ventana de oportunidad. Conferencia de Jesús Fernández-Villaverde

Jesús Fernández-Villaverde. Madrid 29.04.2015
No es la primera conferencia de Fernández-Villaverde a la que asisto aunque sí es la primera con turno de preguntas posterior.
Lamentablemente, con alguna honrosa excepción, no fueron preguntas sino la exposición de una visión personal de la política e incluso rizando el rizo, de la moral. Y dado que la presencia entre los asistentes de Francisco de la Torre - @frdelatorre - había sido hecha pública, la mayoría de las preguntas/opiniones se enfocaron a los impuestos de Sucesiones y Patrimonio y la posibilidad de implantarse en Madrid, repito: Madrid.
No olvidemos, que la charla versaba sobre el reto que supone la modernización de la economía española.

Me acordaba - mientras me impacientaba - de las palabras de Antonella Broglia, (Ashoka) en el Senado: "sed generosos para que muchos puedan preguntar". Pues eso. Que no.

Jesús organizó su conferencia - cuando escuchas a un economista-docente puedes tomar apuntes de una forma la mar de estructurada - con tres preguntas:

1) ¿Por qué ha vuelto a crecer España?
2) ¿Por qué estoy preocupado?
3) ¿Qué podemos hacer para evitar errores del pasado?

Como veréis, ésta es una entrada puramente económica, pero no os desalentéis, si alguien tan profano en el tema como yo, ha logrado sacar unas cuantas ideas claras, es que el ponente es sumamente pedagógico.


1) Crecimiento: fuentes de la recuperación.

- En primer lugar cita la máxima que dice que las economías de mercado, ya sea por precio o calidad, terminan ajustándose. La relación salario/productividad en 2008 se había disparado hasta el 118%, en la actualidad estamos en 103%. Una economía que funciona bien, lo hace en 1 año. España empleó 6.

- Rescate Europeo. Así de tajante se muestra JFV. El BOE de 10 de diciembre de 2012 muestra que España firma memorando de entendimiento UE-ESP. Esto permitió empezar a reorientar el sector financiero tras el fallido proyecto de fusiones de cajas de ahorros, lamentablemente fue en 2012 en lugar de en 2008.

- Bajada de costes de financiación. En 2012, España se financiaba aproximadamente al 8%. El 26 de julio Mario Draghi  realizó el famoso anuncio: "El BCE está preparado para hacer lo que sea preciso para preservar el euro, creedme será suficiente". Desde ese momento empezó la mejoría y en la actualidad nos financimos al 1.75%

- Depreciación Euro vs Dólar que favorece nuestras exportaciones.

- Precio del petróleo. Si bien el origen de la crisis no está en la subida de los precios del petróleo, no es menos cierto que su incremento no ayudó en nada, especialmente a un país tan dependiente como España.


2) Problemas pendientes.

- Mercado de trabajo:
Sin palabras.

Dos enfoques, desde la EPA


Nº de Ocupados (millones)
2002= 16.5 >>> (burbuja) >>> 2007= 20.75 >>> (recesión) >>> 2012=16.95 >>> 2015=17.5

Nº de Parados (millones)
2006= 1.77 >>> (recesión) >>> 2012= 6.28 >>> 2015=5.44

El paro en 2006, en pleno pico de burbuja y creciendo a todo trapo, seguía cercano a los 2 millones de personas. Con la recesión y aún considerando la emigración, tanto de nacionales como extranjeros residentes "produjimos" 4.5 millones de desempleados en 6 años. Ningún país con recesión similar genera ese volumen de paro. Una de las causas, a  juicio de JFV es que el ajuste en España no comenzó hasta 2010.
Hay otra característica  preocupante en estos datos de la EPA: la elevada tasa de temporalidad es una auténtica desgracia para trabajadores, empresarios y para el futuro de nuestras pensiones. No hay incentivos para invertir en formación de trabajadores, ni en aumentar la productividad o implicación del trabajador y retrasa decisiones fundamentales como la de tener hijos (tasa fertilidad ESP =1.36).

- Sector exportación:
España debe 1 Billón de € al resto del planeta; 1 billón que nos está siendo financiado.
Frente a esto, el único remedio es vender más de lo que compramos, es decir, no importa la política económica que se haga, si no pasa por reducir nuestra exposición a la deuda exterior.
Y para entender por qué el sector exportación es preocupante, nos mostró este gráfico.


- Nuestras Cuentas Públicas:
De un déficit del 5.83% en 2013, hemos pasado al 6.79% estando en recesión. Aunque crezcamos al 3-4% el déficit seguirá siendo de 4,5% del PIB.
Es decir, aunque España no emitiese un solo euro de deuda y creciésemos al 3%, tardaríamos décadas en saldar las deudas. Para JFV las culpables de semejante panorama son las CCAA, su sistema de gasto y fiscalidad, que distorsionan mucho y recaudan poco.

- La Educación:
En 2015 la economía es pensamiento abstracto, es innovación tecnológica en red, y no, no estamos preparándonos para esto. En el año 2011, el 35%  de los españoles - ver gráfico en politikon - no tiene más que estudios básicos (primaria y secundaria). El 35% frente al 18% media de la OCDE. Y por si esto no fuese suficientemente desalentador, no nos reciclamos. No seguimos formándonos a lo largo de la vida en porcentajes inasumibles a día de hoy.

El último y quizás más inquietante de los motivos de preocupación, el "Elefante blanco" es la productividad.

- Productividad total de los factores.
La expresión "elefante blanco", viene según la wiki, de algo que hacían los antiguos reyes tailandeses. Cuando no estaban contentos con algún súbdito, le hacían un regalo valiosísimo, un elefante blanco, un animal sagrado y símbolo del prestigio real. Así, el súbdito se veía obligado a aceptar un "honor" que le costaba mucho en manutención y le obligaba a permitir las visitas de todos aquellos que deseasen venerarlo. El regalo, acababa en muchas ocasiones, arruinando al súbdito caído en desgracia.

Pues resulta que desde 1990 trabajamos más y tenemos más capital... para producir menos. Así de demoledores son los datos. No somos productivos porque, a juicio de JFV, "no asignamos los recursos de manera efectiva". Asignamos MAL y cada vez lo hacemos peor, al menos, desde 2007 (España= rojo; Francia= azul; Italia= verde; Alemania= negro, Reino Unido = morado; EEUU= amarillo discontinuo))


3) Good News

Tenemos las causas que nos están permitiendo crecer, también los peligros de lo que no hemos hecho o hemos hecho mal y... tenemos buenas noticias.
Hay una ventana de oportunidad de aproximadamente 4-5 años. Durante este tiempo, los tipos de interés bajos, la financiación asequible, el petróleo dentro de un orden, el euro depreciado y el crecimiento moderado pero firme de la economía mundial, nos darán un balón de oxígeno que nos permitirá acometer aquellas reformas pendientes y necesarias para afianzar nuestra economía
Estas reformas pasan por una mejor desregulación y unidad del mercado, eliminación de barreras de entrada a la competencia, mejora de la calidad empresarial y apostar definitivamente por la educación y el I+D+I.
Así pues, no caigamos en la complacencia del "ya lo hemos hecho todo" ni olvidemos que la gente responde a incentivos, concluye JFV, porque volverán los tiempos malos y tenemos un 100% de deuda pública y un 100% de deuda exterior.

De la ronda de preguntas y respuestas de la que hablé al comienzo de este post me quedaron dos ideas bastante potentes y claras:

a) Europa no va a perseguirnos para que hagamos los deberes pendientes. Son reformas llamadas "micro", que resultan difíciles de vender a la opinión pública y solo tienen efecto a largo plazo. No serán un reclamo para nadie en periodo electoral, así que seamos sinceros y aspiremos a que los partidos sean capaces de pactar cuestiones desagradables e ineludibles.

b) Tal y como están las cosas, necesitamos ahorrar 6 puntos de PIB. Optimizando y mejorando el funcionamiento de la administración, se pueden ganar 2. A juicio de JFV hay que lograr recaudar 2 o 3 puntos más si queremos mantener nuestro estado de bienestar. Y si no es así, digámoslo claramente a los ciudadanos.

Quizás entremos en una nueva etapa en España, pensaba mientras caminaba de vuelta al Metro. Quizás, eso que hace el resto de los europeos y que nos ha sido siempre ajeno, deje de serlo. Quizás tengamos que prepararnos, partidos y ciudadanía, y aprender a pactar. A llegar a acuerdos, a ceder, a ser generosos con el uso de la palabra y las expectativas. Creo en el valor del consenso, lo he dicho muchas veces, porque es la única forma de poner en marcha medidas a largo plazo y porque responsabiliza a todos los que intervienen. Y eso, me parece, es bueno.

jueves, 23 de abril de 2015

Esperando un libro.

Me gusta comprar libros. Me gusta casi tanto, como comprar discos.
Me gusta comprarlos juntos.

Me gusta dejarme llevar por los títulos, por las imágenes. Apunto en un post-it amarillo las referencias que leo o escucho, las sugerencias de un amigo y lo guardo en el bolso, entre pañuelos de papel y caramelos de emergencia.

Me gusta jugar a los 30 segundos. Tiempo que suele ser suficiente para decidir si una canción me va a gustar, o si voy a indagar sobre la discografía completa de un grupo o compositor. Rara vez me equivoco. Llevo haciéndolo desde la EGB.

Y nada me gusta más que hacer ambas cosas juntas y sentarme a tomar café con mis joyas adquiridas.

No me gusta leer en el e-book. No me gusta comprar canciones sueltas.
Aunque también hago ambas cosas.

Me gusta el olor, el tacto y la posesión.

Estos días he hecho dos intentos. El primero, musical. Tras preguntar en varios sitios por un cantante, me resigno a encargarlo "de importación". Hace ya tiempo que nada de lo que pido, por corriente que me parezca, está en stock. Todo ha de ser importado. Con lo poco que abulta un cd, ha de ser importado. Doy los datos en la FNAC de Callao, me pillaba de camino, me dicen que me enviarán un SMS cuando esté listo para recoger. Pregunto si pueden llevármelo a la FNAC de Castellana que me pilla más cerca, me dicen que no. Pregunto si puede llamar para que lo pidan desde la FNAC de Castellana. Me dicen que he de ir a la FNAC de Castellana a hacer el encargo. Me rindo. Iré, cuando quiera que sea que llegue mi disco, a la FNAC de Callao a recogerlo.

Buscaba un libro. Uno, que creo debería estar en cualquier librería que se precie, porque es una maravilla. Os he hablado de él: El prisma del lenguaje.
Quiero regalarlo a alguien que, intuyo, lo disfrutará mucho. Tengo que regalarlo hoy porque celebra su cumpleaños, que sea San Jordi, es solo una preciosa coincidencia.
Recorro el Corte Inglés y la FNAC. No lo tienen, en ninguna de sus tiendas, o eso me dicen. He de encargarlo. Voy a la Casa del Libro. No lo tienen en esa tienda pero en Gran Vía, sí. ¡Eureka!
Pido que me lo reserven, pasaré a recogerlo al día siguiente (hoy). Pregunto si puedo dejarlo pagado y enviar a alguien a recogerlo (el centro me encanta, pero vivo lejos). Me dice que no. Me resigno.
A las dos horas, recibo SMS diciendo que no, que no lo tienen y que en breve me enviarán sugerencias de alternativas.

Pero yo ya les dí muchas alternativas. Tener algún disco o algún libro. Tardar menos de 3 semanas en traer un libro o un disco de hace solo 1 año. Poder encargarlo y pagarlo en una tienda y recogerlo en otra, encargar a un servicio de mesajería que te lo recoja...

Y finalmente, entré en Amazon, y aquí estoy, esperando mi libro. Porque me dijeron que hoy lo tendría. Porque no me quedó otra alternativa.

Con lo que me gusta comprar libros y discos.
Con lo que les gusta vender libros y discos.

Mientras tanto, escucho esto y espero a Amazon.



Addenda: Una hora después de empezar a escribir este post, he dejado de esperar. Feliz día del libro.

jueves, 16 de abril de 2015

La ciencia se hace por amor. Call To Innovation Cara B.


David Roberts. Madrid 13.04.15
2442 puntos. Ya no me cargo leucocitos por error.
He detectado 139 parásitos de malaria y con ello me he puesto primera en la lista de "Top Hunters" del día y la segunda en cómputo semanal.
Si quieres probar, entra en esta página y echa una partida.

Este post no va de malaria, o sí, o también. ¿Os acordáis del Recaptcha? Es esa genialidad que convierte una acción imprescindible, cotidiana y latosa, en una vía para generar conocimiento. Pues jugar a detectar parásitos de malaria en muestras de sangre digitalizadas, hace algo parecido pero mejor, porque combinando las detecciones de parásitos que jugadores no expertos realizan sobre la misma imagen, se llega a un recuento muy preciso. Increíble, pero cierto. Lo han comprobado así:

"Durante un mes, voluntarios anónimos de 95 países diferentes jugaron más de 12.000 partidas que dieron lugar a una base de datos de 270.000 clicks en imágenes con parásitos. El análisis de estos datos reveló que la fusión de los resultados obtenidos por 22 voluntarios sin experiencia previa o 13 voluntarios entrenados durante un minuto permite obtener un recuento de parásitos perfecto, tan preciso como el de un experto microscopista."

Sigue leyendo para hacerte una idea de hasta dónde puede llegar el proyecto, basado en inteligencia colectiva, que ha creado el asturiano Miguel Luengo-Oroz ( @litonidas ).
Miguel es, entre otras muchas cosas, graduado por la Singularity University de la NASA y doctor ingeniero de teleco por la Politécnica de Madrid.

No fue la única maravilla de la que tuve conocimiento el lunes. Escuché una de ésas que a mi, que soy de natural entusiasta, me habrían hecho aplaudir calurosamente si el bloc de notas, el móvil para las fotos y el bolígrafo, me lo hubieran permitido.
El culpable fue el doctor Ignacio Hernández, creador de la plataforma "Savana". Una herramienta de trabajo colaborativo en la que cualquier médico, esté donde esté, puede apoyarse - "democratizar el conocimiento médico" - reutilizando las historias clínicas a modo de base de datos para beneficio de los pacientes de todo el mundo.

Otro guerrero del BIEN es por ejemplo Pablo de Manuel Triantafilotambién ex-alumno de la Singularity, que nos explicó que cada 5 años se duplica el número de personas capaces de destruir el mundo. Gracias a chicos prevenidos y visionarios como él y sus compañeros, que desarrollan modelos para aumentar la resilencia del Planeta podemos estar un poco más tranquilos, o mejor dicho, seguir viviendo en la ignorancia si así lo preferimos.

Escucharles fue un chute de optimismo y esperanza, un broche de platino y diamantes a la charla que David Roberts nos había ofrecido previamente.

La fundación Rafael del Pino colgará en breve el vídeo del evento, así que, dado que he tardado más de la cuenta en terminar este post, os haré un breve relato de lo que me pareció más significativo y revelador.
David Roberts que es un fenómeno en todos los sentidos - echad un ojo a su pequeña bio - vino a hablarnos sobre "Innovación disruptiva e impacto Global... desde España", de ahí que haya comenzado el relato con esos innovadores y el alcance que sus sueños, ideas o divertimentos tienen.

¿Qué persigue la Universidad de la Singularidad?

Juan Martínez-Barea la define como " una mezcla de la NASA y la madre Teresa de Calcuta". Roberts dijo perseguir dos objetivos: formar y alentar nuevos líderes en políticas y ciencias para que entiendan la parte exponencial de la vida y ayudarles a crear instrumentos que puedan cambiar la vida de la gente.
Lo hacen y no puede resultar más emocionante descubrir qué son/somos capaces de hacer.


Roberts planteó cuatro cuestiones básicas a tener en cuenta si queremos ser parte de todo esto:

  • a) ¿Qué es disrupción? (ojo que no está en la RAE como tal).
  • b) Las oportunidades son exponenciales.
  • c) El desafío es llegar (afectar) a millones de personas.
  • d) Tener claro porqué queremos hacerlo.

a) Disrupción.
Una innovación disruptiva es pasar de recorrer medio mundo sin saber a dónde vas, sin que te financien porque te has equivocado al leer las cartas de navegación en varios miles de millas y no hay barco que lo soporte, y los de la pasta lo saben,  ("empresarios del mundo: ¡no tenéis que tener razón!"), para buscar especias, porque crees que conservan los alimentos, y que a un americano llamado Frederick Tudor (1783-1864) se le ocurra conservar el hielo del invierno en una caseta de madera aislada con serrín, descubrir que solo se funden 3 pulgadas durante el verano y decidir que va a enviar "su" hielo a la Martinica. Dos veces lo intentó con un resultado desastroso, a la tercera, llegó 1/3 del hielo y logró una rentabilidad asombrosa. Y ¿quién acabó siendo su principal cliente? La India, los reyes de las especias hasta el momento. Y de ahí al congelador en casa o al "pida lo que quiera, se lo llevamos mientras no sea ilegal" sólo hay un par de saltos y cada vez con lapsos de tiempo menores.
Ningún sector está inmunizado. Ninguno, !ríndanse¡, también Tudor intentó convencer a la gente de que el hielo "artificial" de las hieleras no era tan bueno como el "natural" que enviaba él, y no coló.

b) Oportunidades exponenciales.
Toda la tecnología que necesitó la NASA para llegar a la luna está en un móvil y aún queda sitio. Tu teléfono nuevo, ha costado la mitad que el de hace unos años. El coste de los chips se reduce de forma exponencial (no lineal). Impresión 3D y nuevos materiales ¿Seguimos? Pues pensemos en energía solar basada en chips - y en menos de 20 años podremos asombrarnos contando a nuestros nietos que en nuestros tiempos la energía era muy cara - o en virus como apps de nuestros cuerpos (Andrew Hessel).
El jugador de béisbol Yogi Berra decía que "el futuro no es lo que solía ser", Roberts está de acuerdo, y cree que es mucho, mucho, más interesante.
Una pincelada más, no solo es exponencial la creación de tecnología, nuestra adopción de la misma le sigue el ritmo: cada vez tardamos menos.

c) Llegar a millones de personas.
Llega el momento de dar un espaldarazo a los españoles: tenemos lo que hay que tener, es decir, los mejores ingenieros y científicos. Nos falta ambición y un sistema que no haga pagar un coste tan alto por el fracaso. Señores, fracasemos con estilo, una y otra vez. Y cuando digo "otra vez" es intencionado, en España no se fracasa muchas veces por "segunda vez".
Y si no eres científico, ni sabes nada de satélites, tampoco es un problema insalvable. A juicio de Roberts lo esencial es la mentalidad, el resto se aprende por el camino. Empiezo a pensar que no es que lo aprendas, es que consigues encontrar a la gente que sabe lo que tú desconoces.

d) El porqué
Y nos puso esta imagen. Y muchas otras: la evidencia de la ilusión en que vivimos cuando nos creemos independientes, cuando ponemos como excusa la existencia de fronteras. Y nos llamó "especie". Y fue genial.
Somos unos seres capaces de realizar actos de tremenda valentía y salir pitando. ¿Por qué lo hacemos?
Porque sabemos que hay algo más importante que el miedo.
Porque todas estas cosas, se hacen por amor.

Y mientras empezaba a guardar mis trastos, se anunció el nombre de los dos afortunados que este año se van a la Singularity University a seguir aprendiendo y desarrollando sus proyectos: Nicolás Alcalá ( Future Lighthouse) y Jacobo Elosua (Civio).
Y me pasó esto:


David Roberts en el centro junto a Ignacio Hernández. A ambos lados, los ganadores del "Call to innovation" Jacobo Elosua (drcha) y  Nicolás Alcalá (izda) con sus diplomas.

Inspirando el cambio. Call to innovation Cara A.

Autor invitado: Enrique Utrilla

Cuando salí de la conferencia de David Roberts sobre Innovación Disruptiva me sentía vivamente inspirado, decidido a que a partir del día siguiente iba a aceptar el reto que nos lanzaba, a dedicarme a buscar ideas realmente novedosas que pudieran tocar la vida de millones de personas. No me sorprendía demasiado, ese era el objetivo de Roberts y es un magnífico comunicador. El problema es que en estos casos, naturalmente empiezo a pensar que me han vendido una bonita moto, y una vez pasa un poco el ímpetu inicial empiezo a pensar, analizar, criticar y en general, buscar donde está el gato encerrado. Resulta que el gato no era tan difícil de encontrar, pero de eso hablaremos más tarde.

La primera parte de la conferencia fue la más expositiva, donde intentaba hacernos entender qué es la innovación disruptiva. Y lo hizo a través del ejemplo de varias industrias de alcance global, que a través de diversas innovaciones se fueron dejando obsoletas la una a la otra. Empezamos por el comercio global de especias en el siglo XV, un negocio tan rentable y lucrativo que mantenía tanto caravanas que recorrían toda Asia como flotas navales enteras. Tanto, que justificó que Colón se hiciera a la mar para intentar descubrir una ruta nueva. Las especias eran muy demandadas porque se pensaba que permitían conservar la comida. Sin embargo, esa demanda desapareció cuando un americano (de cuyo nombre, pese a los esfuerzos de Roberts, sigo sin acordarme) se dio cuenta de que podía almacenar y exportar el hielo acumulado durante el invierno, sustituyendo así un imperio global por otro. Esta nueva industria desapareció cuando se inventaron los primeros generadores industriales de hielo, y éstos cuando se inventó el frigorífico doméstico. En todos esos casos, el destino de decenas de miles de empleos varió en un corto periodo de tiempo por causa de una idea, ya que ninguna de esas industrias vio venir el cambio ni se adaptó a él.

El mensaje central era que tampoco se trataba de ideas tan extraordinarias o complejas, ni hizo falta un genio para que se le ocurrieran. Las ideas sencillas pueden tener un impacto dramático. Lo complicado es que a priori ese impacto puede no ser evidente en absoluto. Las especias y el hielo no tenían nada que ver entre sí, pero uno acabó con los beneficios del comercio de las otras al satisfacer la misma necesidad desde un ángulo totalmente distinto.

A partir de ahí Roberts se puso el sombrero de futurista, hablando del crecimiento exponencial y de algunos campos en los que nuevos avances tecnológicos pueden cambiar la vida de la gente a escala global. Y en esta parte, más especulativa, es donde después mi sentido crítico encontró las mayores dudas. En primer lugar por el propio concepto de crecimiento exponencial y la confianza (o la preocupación, desde Malthus) que se deposita en él. Que algo crezca de esa forma no quiere decir que vaya a seguir haciéndolo indefinidamente, sin chocar en ningún momento con algún otro factor limitante. De hecho, las mismas industrias que Roberts mencionó en la primera parte crecieron exponencialmente hasta que decayeron al ser reemplazadas por otra totalmente distinta. El progreso se consiguió no por mero crecimiento, sino por adoptar un nuevo camino divergente del anterior.

El segundo punto que me preocupaba era el tono optimista y aparentemente algo naive al considerar, o al menos presentar, a todo avance tecnológico como absolutamente positivo. Una de las posibilidades que más parecía emocionar a Roberts era la biotecnología y la genética, haciendo la comparación entre los genes y el software: algo que de repente era fácilmente editable, abriendo multitud de vías, desde la clonación a la modificación e incluso mejora del ADN mediante retrovirus. Mientras que es cierto que las posibilidades son asombrosas, los riesgos también lo son. No es que yo sea sospechoso de neoludismo precisamente, pero cuando me cuentan sólo las ventajas de algo, mi parte más cínica no puede evitar sospechar un poco. A la vez que Roberts hablaba de la curación de enfermedades y de una virtual inmortalidad humana, una parte de mi pensaba en las nuevas armas biológicas que alguien podría hacer con las mismas herramientas. Por no mencionar ejemplos curiosos, pero un tanto perturbadores, como el gato encerrado del que hablábamos antes. Al fin y al cabo, no era tan difícil de encontrar porque, al haberle injertado genes de una medusa, brillaba en la oscuridad.

En ese momento, Roberts se lanzó sin tapujos a un discurso motivador propio del mejor coach porque, según él, el factor que más se interpone en el camino del cambio es el miedo y la falta de confianza en poder sacar algo nuevo adelante. Tras un largo ejemplo presentando los casos de algunas de las personas que han subido al Everest, aquí hizo un pequeño inciso, casi de pasada, al efecto de castigo al fracaso que la legislación sobre quiebras tiene en España comparado, por ejemplo, con Estados Unidos. La máxima de los emprendedores repetida a menudo, de “cae siete veces, levántate ocho”, en nuestro país puede ser singularmente difícil de llevar a cabo. 

A pesar de ello, David Roberts nos anima a intentarlo, porque realmente lo necesitamos. Es un evangelista de una causa, y como dije al principio, lo hace realmente bien. El famoso cambio de modelo productivo que políticos de todos los colores predican campaña tras campaña electoral no es recuperar sectores que ahora están de capa caída. Es crear, de la nada si es precio, sectores e industrias en los que nadie haya ni siquiera pensado todavía, que satisfagan necesidades humanas y que a través de ello generen empleo y prosperidad. Si para lanzarnos a ello necesitamos un poco de “vende-motismo”, bienvenido sea. Diga lo que diga mi parte cínica.

sábado, 4 de abril de 2015

Desde la ignorancia "JeSuisKenyan"

Han asesinado a 147 estudiantes de la universidad de Garissa en Kenia.
Los terroristas del grupo Al Shabab entraron, dispararon indiscriminadamente, hicieron detonar varios artefactos y luego se atrincheraron con rehenes. Los separaron según su religión: cristianos a un lado, musulmanes a otro y masacraron a los primeros, desplegando todo un repertorio de sadismo y crueldad inhumana.

No hemos terminado de recuperarnos del sinsentido del copiloto de la Germanwings, que decidió estrellar su avión con 150 personas dentro.
Hemos vertido todo tipo de explicaciones y opiniones peregrinas. [Como escuché decir a un amigo: "¡cómo me alegro de haber mantenido silencio!"]
La urgencia por encontrar una explicación que mantenga nuestra sensación de control sobre los acontecimientos, no hace sino mostrar nuestra ignorancia soberbia, acuciada por la cobardía.
Hemos culpado a la temeridad de las empresas low cost, a los depresivos, a los psiquiatras, hasta a la sanidad pública que desatiende a los "locos" y andan por ahí, como si cualquier cosa, a cargo de sus sufridas familias. Todas esas barbaridades, se han podido leer estos días. Todas las barbaridades, que hacen daño a quien no lo merece, en aras de no tener que lamentarse, cuando sea verdad lo que ahora, aún, no lo es. Por si acaso, con la mejor intención.

La semana pasada, leí del tirón este libro de Anna Erelle. Nombre ficticio, historia periodística real.


Las primeras páginas me parecieron muy malas. Mal escritas, extrañamente redactadas. Percibía un celo injustificado, una especie de prejuicio positivo, al señalar el Islam como religión de paz, al establecer las fronteras entre todo lo que relataría después y lo que la mayoría de los musulmanes, al menos en Francia, practican.
Me resultó extranjero, pero a medida que avancé en la lectura, lo entendí un poco mejor: soy ignorante. No conozco a ningún musulmán de forma cercana, apenas me he cruzado con los signos externos de su fe.
La alucinante historia de esta periodista, su relación con un hombre relevante de DAESH (conocidos como IS o Estado Islámico), las diferencias con Al Qaeda - los primeros en su objetivo de instaurar un califato islámico, son especialmente fieros combatiendo a los "herejes", es decir, musulmanes que no comparten su radical interpretación, los segundos, por ahora, dirigen su odio hacia todo lo que tenga que ver con occidente y los infieles - todo a través de conversaciones por Skype. Un proceso de captación de manual, donde la fe, las inquietudes espirituales o cualquier cosa que lejanamente se le parezca, están completamente ausentes.

Este es el clima mental con que me enfrento a las noticias del horror en la Universidad de Kenia. Leo a unos y otros hacer hincapié en la separación deliberada de cristianos y musulmanes. Está en los titulares. Para muchos es todo lo que está. Luego, en el cuerpo de los artículos, se explica que la técnica de separar musulmanes del resto está muy estudiada, dicen que es una técnica clásica del yihadismo, que les sirve como propaganda, para multiplicar su repercusión y sembrar el odio entre la población civil. Es el caso de Kenia, donde la población musulmana solo alcanza el 12% del total.

"Cómo me alegro de haber mantenido silencio".

Puedo perfectamente imaginar las consecuencias que esas perversas técnicas de segregar víctimas por su religión, pueden tener en las sociedades que sufren el terror. Puedo imaginar a los asesinos, relamiéndose, al ver cómo su odio prospera y se extiende, enfrentando grupos que habían sido capaces de convivir.
Lo único que puedo hacer, desde mi inmensa ignorancia, es no contar víctimas cristianas, como no he contado innumerables víctimas musulmanas. Solo puedo lamentar muertos. Seres humanos inocentes que trataban de hacer del mundo un lugar mejor, estudiando.

Soy cristiana, y esforzarme por ver esta masacre como un acto contra la civilización y no como agresión dirigida exclusivamente contra el cristianismo, es un acto deliberado.
No me agradaban las portadas de Charlie Hebdo, no sé nada del Islam, ni pertenezco al pueblo judío. Venero la civilización y el progreso humano, por eso, ante la barbarie soy Charlie, judía y musulmana, para seguir siendo todo lo que ellos odian: tolerancia, libertad, discusión, duda, progreso y solidaridad.  

Ayer leí que en 1991, el Tribunal de Versalles condenó a Le Pen por "consentimiento de lo horrible". Ignoraba que existiese ese cargo, y sin embargo, ¡es tan acertado!
No consintamos lo horrible. No permitamos que el odio prolifere. Somos todos, contra la barbarie. Ésa es la religión que compartimos.




domingo, 29 de marzo de 2015

Ausencia

Recuerdo cuando era pequeña, en esa edad en la que la posibilidad de la muerte asoma por primera vez la patita por debajo de la puerta de tu universo, recuerdo que al meterme en la cama y para conjurar los miedos, rezaba pidiendo morirme antes que mis padres.
Como la mayoría de los niños, no tenía miedo a la muerte propia, sino a la de los seres que más amaba. No era la muerte, era la ausencia.
Así comenzaba cada noche: "yo antes que papá y mamá". Invariablemente, eso me llevaba a imaginar su tristeza y rectificaba: los tres a la vez. Un desastre, porque de ahí pasaba a mis hermanos y son tantos... Cuando me vencía el sueño ya había decidido que lo mejor era que, si tenía que ser, desapareciéramos todos, como evaporados, pero juntos.

Hoy he vuelto a releer esto de Suanzes. Una auténtica delicia que me hizo ruborizar y conmoverme. Por frágil. Por vulnerable. Por tocar ese punto del miedo más antiguo: la ausencia.
Imaginar la propia ausencia, es sentir la necesidad de dejarlo todo dicho. Responder definitivamente y por anticipado a cualquier pregunta que pudiera ser formulada, poner un punto final al dolor que imaginamos, permitir una transición al recuerdo que, a fuerza de ser recreado una y otra vez, deja de ser real.
Una suerte de comodín que utilizar cuando lo cotidiano asalte, porque la ausencia se agazapa ahí: en el olor de la ropa, de una comida, la luz a cierta hora de la tarde o en una manera de guardar los cubiertos en el cestillo del lavavajillas.

"Extimidad", me dijo ayer Pablo.
Quizás, una forma vulgar de arte, pienso yo. Una manera de llegar a cientos de desconocidos, sin caras ni nombres, para exponer a la luz del sol, aquello que todos guardamos dentro como una posesión particular y que sin embargo, se repite cada vez y en cada vida.

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